El sistema eléctrico nacional tiene una capacidad instalada de más de 50 mil mega watts. Cerca del 75% del total de esta capacidad utiliza combustibles fósiles para generar energía eléctrica. El despacho eléctrico está ordenado por eficiencias económicas y energéticas, esto se traduce en que las plantas más baratas y eficientes son las que generan primero buscando reducir al máximo la contaminación generada. Aún así, la producción arroja al ambiente grandes cantidades de gases de efecto invernadero.
El sistema eléctrico conserva su equilibrio entre oferta y demanda manteniendo una frecuencia continua de 60hz. Para mantener esta frecuencia, conforme la demanda crece se incorporan más unidades generadoras a la red de distribución, sucede lo contrario cuando disminuye la demanda. En otras palabras, el consumo de energía es directamente proporcional a la demanda. Si dejas de consumir, se deja de producir. Si puedes hacer una diferencia.
En la casa, los electrodomésticos de mayor consumo son el refrigerador y congelador, seguidos por los aparatos que utilizan resistencia como calentadores y hornos eléctricos, planchas, tostadores, secadores de pelo, etc.
- Cambia tus focos de filamento y de halógeno por focos fluorescentes compactos (FCL), o diodos emisores de luz (LED’s). Con esta sencilla medida dejarás de consumir entre el 75% y el 90% de energía eléctrica para iluminación, eso significa grandes ahorros en tu recibo de luz. Además duran hasta 10 veces más que los focos tradicionales. Haz las cuentas, si salen.
- Si tu refrigerador, lavadora y secadora de ropa, y/o lavavajillas tienen más de 8 años, y tu presupuesto lo permite, invierte en uno nuevo. Los electrodomésticos de última generación consumen hasta un 60% menos de energía eléctrica, agua y gas que sus antecesores. Con el ahorro tendrás el retorno de tu inversión en aproximadamente dos años. Para saber más consulta www.energystar.gov
- En tu cocina, sitúa el refrigerador lo más alejado posible de fuentes externas de calor como la estufa, la lavavajillas o los rayos del sol. Si el refrigerador se calienta, consume una mayor cantidad de energía para mantener frío su interior.
- No introduzcas alimentos calientes al refrigerador, esto puede aumentar la temperatura interior en hasta seis grados centígrados. Regresar a la temperatura normal de enfriamiento consumirá mucha energía.
- Mantén la temperatura de tu refrigerador en tres grados centígrados (38 Fahrenheit). Para un termostato manual, en climas templados la posición correcta del termostato debe ser entre el 2 y el 3, en climas cálidos, entre el 3 y el 4.
- Organiza la comida en tu refrigerador de manera que encuentres rápido las cosas y no tengas que dejar la puerta abierta más tiempo que el necesario. Saca todo lo que vas a usar al mismo tiempo, así evitarás que aumente la temperatura interior cada ves que abres las puertas. Entre menos tiempo permanezca abierta, menos se escapará el frío.
- Revisa y limpia continuamente los empaques de las puertas de tu refrigerador. Si tu refrigerador no cierra herméticamente consumirá hasta un 30% más de energía para mantenerse frío.
- Cada año por lo menos, limpia con un paño húmedo el sistema enfriador detrás de tu refrigerador. El polvo y cochambre acumulado en los ductos del condensador reducen su eficiencia.
- Evita que se formen grandes pedazos de hielo en el congelador, estos reducen la eficiencia y pueden dañar el condensador del sistema de enfriamiento.
- Si tienes un congelador antiguo de los que tienen puertas superiores, deshazte de él cuanto antes. Sólo este aparato es capaz de absorber hasta el 30% de la energía total que consumes.
- Utiliza el horno de microondas para calentar o cocinar porciones pequeñas. La energía que gastas es menor a la que usa la estufa. Si la porción es grande, este efecto se invierte, el microondas consumirá más energía que la estufa.
- Pon barras multicontacto en las áreas donde tengas varios aparatos conectados, por ejemplo cerca de la televisión, de la computadora, la cafetera, etc. Al apagar la barra dejan de consumir energía todos los foquitos de los aparatos que se quedan en “reposo” todo el día. Los cargadores de teléfono móvil o de computadora consumen energía aún cuando no están cargando, desconéctalos.
- Apaga los aparatos electrónicos y electrodomésticos que no estés ocupando, si acabaste de usar la computadora, apágala junto con la impresora y demás periféricos, aún en modo de ahorro de energía estos aparatos consumen electricidad. Si terminaste de ver la televisión, apágala, también el DVD, el juego de video y tu convertidor de cable o satelital. Verás el resultado en tu recibo, te vas a sorprender. Apaga tu cafetera cuando no la estés usando.
- En tu lavadora de ropa o lavavajillas no utilices los ciclos de prelavado y secado adicional, estos consumen una gran cantidad de energía y los resultados son prácticamente los mismos. Utiliza estos electrodomésticos sólo cuando estén a su máxima capacidad.
- Limpia regularmente las resistencias de tu tostador y/o horno eléctrico. Limpios consumen menos energía.
- Aprovecha al máximo la luz solar, es gratis. Existen productos con tecnología sofisticada que te permiten captar la luz solar y transmitirla al interior de tu casa o tu oficina a precios accesibles, consulta nuestra sección de productos.
- Pinta el interior de tu casa con colores claros, la luz se refleja mejor y disminuyes tus necesidades de iluminación artificial.
- Planea la iluminación interior de acuerdo con el uso que le vas a dar a los espacios. Muchas veces utilizamos luminarias de alto consumo en áreas de paso como pasillos.
- Si sales de viaje o de fin de semana, apaga todos los circuitos maestros de tu hogar, excepto el del refrigerador y en su caso el de la alarma.
- En regiones de clima extremo, asegúrate de que las puertas y ventanas de tu casa cierren herméticamente. En el invierno gran parte de la energía dedicada a la calefacción se escapa por puertas y ventanas no herméticas. Lo mismo en verano, el aire acondicionado sale del sitio por los mismos lugares. Las variaciones en la temperatura en las diferentes estaciones del año pueden reducirse considerablemente con esta sencilla medida.
- Si tienes un sistema de aire acondicionado, dale mantenimiento regularmente. El polvo y cochambre acumulados en las áreas de ventilación y en los condensadores pueden afectar considerablemente su eficiencia.
- Si utilizas sistemas centrales de aire acondicionad, aísla todos los ductos para reducir la fluctuación de la temperatura en su interior.
- Vigila el termostato y las horas de uso. En verano programa la temperatura a 25° centígrados y apaga el sistema si no hay nadie en casa.
- Antes de compara un sistema de aire acondicionad verifica que cumpla con tus necesidades. El comprar un equipo más grande se traducirá en un mayor consumo de energía. Lo mismo pasará con un equipo más pequeño ya que deberá permanecer encendido por más tiempo.
- En invierno calienta tu hogar con calentadores de gas natural, son mucho más eficientes que los calentadores eléctricos que llegan a consumir hasta 1,500 watts, lo mismo que tener prendidos 30 focos de halógeno al mismo tiempo.
- En verano refresca tu hogar con ventilación natural, abre puertas y ventanas para que fluya libremente el aire fresco.
- Los aparatos electrónicos que utilizan resistencias para calentar como la plancha, el tostador, el secador de pelo, algunos modelos de cafeteras, etc., consumen una gran cantidad de energía eléctrica. Reduce su potencia y su uso.
- Cuando utilices la plancha, procura planchar la mayor cantidad de ropa en una sola sesión, comenzando con ropa delgada mientras se va calentando; luego la más gruesa, que es la que más calor necesita. Baja la potencia para planchar nuevamente la ropa delgada y apaga o desconecta la plancha minutos antes de terminar aprovechando el calor acumulado.
- Revisa que la superficie de la plancha esté libre de cualquier aspereza para que el calor se reparta de manera uniforme.
- Verifica que los filtros y accesorios de tu aspiradora no se saturen. Esto evitará que se sobrecargue el motor y consuma más energía.
- Verifica las aspas de tu licuadora. Unas aspas con filo trabajarán con mayor facilidad reduciendo el tiempo de uso.
- Instala sensores de movimiento en los sistemas de iluminación afuera de tu casa u oficina y en lugares poco transitados dentro de estas. Con esto ahorrará grandes cantidades de energía eléctrica.
- En la época navideña, si van a adornar su casa o su árbol de navidad, utilicen series de focos LED. Estas consumen 1.3 watts en lugar de los 56 watts que consumen las series tradicionales.
- Utiliza baterías recargables. La energía requerida para su recarga es inmensamente menor a la que se requiere para fabricar una batería nueva o incluso para reciclar las usadas.
- Desconecta el modo Bluetooth y WiFi de tus equipos electrónicos cuando no los utilices. Esto reducirá su consumo de energía.
- Comprueba que la instalación eléctrica no tenga fugas. Para eso, desconecta todos los aparatos eléctricos; apaga todas las luces y verifica que el disco del medidor no gire; si el disco sigue girando, pide que revisen tu instalación.
- Apaga la luz. Esta es la manera más fácil de ahorrar. Cuando salgas de tu casa, termines de hacer algo, te cambies de cuarto, etc., acostúmbrate a apagar la luz.
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